|
GASTRONOMÍA |
|
| Contacto | Áreas Municipales | Atención al Ciudadano | Información |
| Cocina con Tradición | |
|
No se encuentran en la cocina de la comarca de Laciana los sabores rebuscados ni los recovecos rococós en los aliños y presentación de las cocinas modernas. Es la cocina de esta comarca, como su orografía y toda su esencia natural, sencilla. |
|
|
Al igual que el agua de sus arroyos que discurre
desde las cumbres hasta los valles, la mesa Lacianiega pasa de los
sabores recios y enérgicos de los entremeses y primeros platos, al
plácido y sosegado remanso endulzado de los postres. Sin dejar de
recrearse en el regocijo bullicioso de las cascadas y los rápidos que
representan sus asados, guisos y estofados. Es la mesa Lacianiega un lugar donde sobras las
prisas, con una cocina hecha para regocijo de multitudes, no para bocado
selecto de minorías. En la que las salsas y aliños no ocultan ni
disimulan sabores, más al contrario potencian la fuerza de los
componentes de sus platos. |
|
| Los caldos son el blasón de los primeros platos. Los de berzas y repollo, plenos de sabor y sustancia aportados por la carne cocida que se sirve como segundo plato. Los caldo de la hora y de fréjoles (judías verdes), más sobrios en la condimentación pero exquisitos al paladar, son más propios para un segundo plato de guiso, estofado o asado. | |
|
Los postres como el resto imponen un toque artesanal sobre la mesa. Desde el arroz con leche, el brazo de gitano con natillas, el pastel de moka, el flan, el pionono, o los borrachines; hasta los fisuelos, pasando por las pastas de nata y manteca de cerdo que los retorcidos son un complemento ideal para acompañar un café con leche a media tarde. |
|
|
Resolución mínima de 800x600 © Copyright 2003, Ayto. Villablino |
|