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GASTRONOMÍA |
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(Artículo de Celestino Pérez Colín publicado en la revista "El Calecho") |
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Noviembre.
Otoño. Los fríos. Todo ello va creando el clima necesario para que se
produzca un hecho de gran trascendencia y que año tras año se va
repitiendo en nuestro valle. No es algo específico de nuestras tierras,
pues es una costumbre muy extendida, pero yo pienso que en cada zona se
da un toque de originalidad que lo hace diferenciarse del resto. |
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Me estoy refiriendo al
"samartino". El
nombre de "samartino" viene dado a raíz de que en la feria de
ganado en Mansilla de las Mulas que se celebra el día 11 de Noviembre y
que coincide con la festividad de San Martín de Tours, se fijaba el
precio de los animales que luego por toda la provincia se iban a
sacrificar. Por ese motivo cuando hoy en día se vende algún animal
antes de la fecha se sigue estableciendo el precio en "a como
ande", que en su época se refería al establecido en la citada
feria. Poco a poco la denominación ha ido
evolucionando y de la festividad de San Martín se ha llegado aplicar
ala acción misma del sacrificio y sus circunstancias con el término de
"samartino". Los orígenes de esta costumbre se
remontan a las primeras épocas del hombre. Con el paso del tiempo se
han ido introduciendo pequeñas innovaciones, pero aún rezuman en su
celebración aires puramente ancestrales. A continuación voy a detallar
los actos que van teniendo lugar a lo largo del "samartino". |
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La
víspera de matar ya se adivina algo especial en la casa, ya que el
trasiego de la preparación da un cierto ambiente de nerviosismo, pues
aunque es algo muy conocido y repetido, cada año se prepara con el
mismo esmero, con el fin de que nada falle. En este día de la víspera, y que comúnmente se dice que es cuando están los animales en "capilla ", no se les da nada de comer con el fin de que las tripas estén vacías para que no revienten luego al trabajar con ellas. En ese día se pelan las cebollas, se friegan las cestas y la caldera del agua, también se preparan las bacitas, especie de cajón de madera alargado y que luego se utilizará como recipiente para la carne; y la masera, bacita grande en la que se mete el gocho en agua hirviendo para luego pelarle. |
| Tanto las bacitas como la masera, una vez fregadas se dejan toda la noche con agua para que se remoje la madera y no pierdan luego cuando se usen. | |
Día de MatarCon
las primeras luces del día empieza la
faena. En primer lugar se prepara el fuego del lar en la cocina
de curar y cuando ya está avivado, se coloca en las pregancias sobre el
fuego, la caldera llena de agua. Una vez colocado en el corral el banco de matar se va a buscar el gocho y con un gancho se le coge por la barbada y se le lleva hasta el banco, allí se le sujeta mientras el matachín le clava el cuchillo en dirección hacia el corazón para seccionar la arteria aorta. La sangre es recogida en un cubo, pues luego va a ser utilizada para hacer las morcillas. Es necesario revolverla hasta que se enfríe, porque de lo contrario se cuajaría. Una vez fría se cuela con una coladera de porcelana para un puchero y allí se queda hasta su posterior utilización. |
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Una vez que el gocho ha muerto, se coloca la masera llena de agua hirviendo al lado del banco y se va dejando caer dentro con cuidado. Con las cadenas de hierro que han sido colocadas con anterioridad se le va dando vueltas hasta que coja el "temple ", es decir cuando las cerdas se desprenden con facilidad. |
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Es entonces cuando se vuelve a poner sobre el banco y con cuchillos especiales, raspones y mucho arte, se va raspando la piel del animal hasta quedar sin serdas. Una vez limpio se le coloca panza arriba y con gran maestría se le trazan dos cortes abdominales en sentido longitudinal, con los cuales se le saca toda la bar- bada con la lengua incluida. De esta forma queda abierto de arriba a abajo. Con mucho cuidado se le van sacando las tripas, el pulmón, el hígado y las untazas. A continuación se pesa en la romana, momento ese de gran tensión, pues es muy típico entre las familias tratar el tema de las arrobas que su gocho ha pesado. Normalmente vienen. pesando unas 12 o 14 arrobas (una arroba: 11,5 kgs. ) pero los berrones, gochos sin capar, llegan a pesar incluso 25 arrobas. Una vez pesado se cuelga para que " oree ", permaneciendo así dos días ; en ese tiempo suelen perder uno o dos kgs., que en las ocasiones en que son para vender hay que descontarlos del peso total. |
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| Me cuenta mi tío Gerardo que antiguamente se colgaban por las narices o morro, pero hoy en día se utilizan unos palos de madera que se les introducen por los talones. | |
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Las
morcillas
Al igual
que el resto de los trabajos que componen el "samartino ",
hacer las morcillas constituye todo un rito que las mujeres llevan a
cabo con suma dedicación entre gracias y chistes. Se comienza picando el unto, grasa de cerdo, y el sebo, grasa de vaca, con grandes tijeras, a continuación se pica .la cebolla entre grandes lágrimas que siempre sirven de motivo de chiste para las "mondongueiras", se les llama así porque la carne con la que se trabaja se llama mondongo. En
una bacita se va echando una capa de cebolla y otra de grasa, la de
cebolla un poco más gruesa. Luego se recubre con ajo machacado,
perejil, sal y pimiento. Una vez juntos todos los ingredientes se
revuelve y se prueba para ver si está en su punto. Por último se le añade
un poco de sangre, con lo que ya queda lista la mezcla. A
continuación y sentadas con gran ceremonial alrededor de la bacita,
cada "mondongueira " toma un embudo de hojalata y comienza a
introducir mondongo en las tripas que con anterioridad habrán sido
atadas por una punta con un trozo de guita. Es aquí uno de los momentos
donde las costumbres ancestrales se mezclan con la actualidad, pues
tradicionalmente las mujeres que se encuentran con el periodo de
menstruación no pueden tocar las morcillas pues de lo contrario se
estropearían. La tripa de las morcillas debe ser
de vaca, pues la de cerdo no sirve para cocer. Una vez rellenas todas
las tripas y atado el otro extremo, se van introduciendo en la caldera
de agua hirviendo, no antes
haberlas pinchado con una aguja de lana para que no revienten. Antes de
sacarlas del agua se vuelven a pinchar y cuando la grasa que desprenden
sea clara se van , sacando y se colocan sobre una mesa quedando así hasta que
enfríen. Al día siguiente se cuelgan en los barales, palos largos de
madera que se cuelgan del techo, para curarlas al humo. Existe un refrán sobre las morcillas que dice: "la morcilla graciosa picante y sosa " que nos indica cuál debe ser el sabor ideal, aunque en la práctica, en cada familia eligen un sabor particular .
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El
día de partir Después
de haber dejado el gocho colgado durante unas 48 horas, se baja y se
coloca sobre el banco. Con
mucho tino se va partiendo en piezas: jamones, lacones, costillas,
lomos, tocinos. etc. Las piezas
para salar, como pueden ser los jamones o los tocinos, se introducen en
la pila de salar y se van cubriendo con capas de sal. Es necesario
poseer una técnica especial para dar el punto justo en cantidad y
tiempo transcurrido para que la carne no se sale ni se estropee. A continuación y con el resto de
las piezas se va separando la grasa de la carne. La grasa se utiliza
para derretir y hacer manteca de gocho. Se separa la carne de los
huesos, la carne se utiliza para hacer chorizos y los huesos para cocer,
dependiendo de los gustos y preferencias se dejará más o menos carne
en los huesos. Luego se pica la carne con la máquina, se le echa la sal, el pimiento y el ajo necesarios para dar a los futuros chorizos el sabor tan agradable y característico de los hechos en nuestro valle. La carne picada permanecerá en las bacita¡ durante aproximadamente 48 horas para que tome el adobo. |
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El
día de "enchorizar" Durante
el
cuarto día, o sea mientras está el mondongo en las bacitas esperando
el momento de ser introducido en las tripas, se le va dando vueltas y se
irá friendo y probando de vez en cuando para comprobar si está en el
punto justo de adobe. En este momento al mondongo se le suele llamar
"picadillo ' '. Ya en el quinto día se comienzan a hacer los chorizos, se va cogiendo el mondongo poco a poco y se hacen bolas de carne para ir introduciéndolas en la máquina. En la parte de delante se habrá colocado una tripa en el embudo, y dando vueltas a la manivela irá saliendo la carne y se irá embutiendo en la tripa. |
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Una
vez llena la tripa, se atan las puntas y se achoriza, atar el chorizo
con guitas por el medio para que no quede aire dentro. |
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El día de embutir se cogen de nuevo, se
lavan y se llenan con huesos, carne, pieles y trozos de tocino, todo
ello adobado. A continuación se cose la tripa y se vuelven a colgar en
espera de su consumo. |
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EI
proceso que se sigue en la matanza de la vaca es prácticamente el mismo
que el del gocho, únicamente algunos detalles como que a la vaca se le
quita la piel, o que las patas de delante se llaman cecinas y las de atrás
brazos, a diferencia de los lacones y jamones del cerdo. Al acto de
clavarle la puntilla a la vaca, es conocido como "dar el cachitero".
Por lo demás no voy a darle un tratamiento aparte.
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EL
JABÓN Para
finalizar creo interesante dar a conocer el proceso de fabricación del
llamado "jabón casero" por estar estrechamente relacionado
con el "samartino". De
los desperdicios del sebo o grasa de la vaca, se toman seis kgs. y junto
con seis litros de agua se pone a cocer en la caldera de cobre colgada
de las pregancias. En el momento de cocer el agua se quita la caldera
del fuego y se comienza a revolver con un palo siempre hacia la derecha
y sin parar. Se le añade poco a poco un kg. de sosa y un poco de
detergente. Se sigue revolviendo hasta que empieza a espesar, en
ese momento se echa en unos cajones de madera recubiertos con un plástico
para facilitar luego el desprendimiento. Ahí se queda hasta que está
completamente duro, momento en el cual se saca y se corta en trozos,
guardándose entonces hasta su futura, utilización. Habíamos
dejado las piezas de "samartino" colgadas en los barales, que
día a día van recibiendo el humo del lar hasta que allá por Abril lo
que quede de "samartino", que seguro que no es todo ya ni
mucho menos, se pasará al sótano, donde será colgado en los
garlopeiros, palos para colgar las piezas y que en ocasiones tienen una
especie de bacita invertida para evitar que los ratones alcancen la
carne. Las piezas más delicadas se introducen en la gabitera, especie
de armario con rejillas que permiten la ventilación interior, para
preservarlas de las moscas. Hemos ido viendo con cierto detalle
cada una de las partes que componen un "samartino". He
intentado reflejarlo lo más fielmente posible pero a pesar de todo
seguro que hay algún fallo, espero que quienes conocen a fondo este
proceso sepan perdonarme. Sólo nos resta ya la última parte en que
culmina todo "samartino", no creo necesario señalarla, únicamente
les digo |
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Celestino Pérez Colín |
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